Publicado el:
Oct
13
Medio Ambiente

Biólogos trabajan por la recuperación del Río Bogotá

342 estudiantes y 20 profesores de Biología desarrollan iniciativa para disminuir el impacto ambiental en la cuenca alta, media y baja del Río Bogotá.
Biólogos trabajan por la recuperación del Río Bogotá

Durante 5 años, los estudiantes del Programa de Biología han trabajado en la caracterización de la cuenca alta y media del Río Bogotá, así como en la identificación de los aspectos promisorios del ecosistema. Adicionalmente, para la recuperación del río han emprendido diferentes proyectos con actividades que tienen como propósito capacitar a las comunidades y a través de ellos disminuir la huella ecológica en las zonas cercanas a los nacimientos del afluente.

Para darle continuidad a este proyecto, el programa va semestre a semestre a los municipios de La Mesa, Apulo, Cachipay, Anapoima y Anolaima con 342 estudiantes y 20 profesores del Programa de Biología de la Universidad El Bosque, quienes continuarán desarrollando la iniciativa para disminuir el impacto ambiental en la zona.

En los últimos años, el Programa ha avanzado en el análisis de escenarios en torno a las interacciones humanas con el medio ambiente, se han definido los actores involucrados en las zonas de muestreos, por medio del uso de técnicas de participación como entrevistas, cartografía social, talleres, preguntas e interacciones con los habitantes de la zona; teniendo en cuenta aspectos sociales, políticos, económicos y ambientales del área de influencia del Río Bogotá.

Se han encontrado aves que son un bioindicador claro de diversidad en los ecosistemas y que para los biólogos es fundamental conservar.

De este modo, el proyecto ha abarcado los municipios desde su nacimiento en la cuenca alta, media y una parte de la cuenca baja del río. Destacando la existencia de varios nacimientos de agua que aún mantienen su calidad y su integralidad paisajística, como es el caso de los municipios de Chocontá, Sesquilé, Sopó, Zipaquirá y el Páramo de Guacheneque.

En los recorridos se han encontrado aves que son un bioindicador claro de diversidad en los ecosistemas y que para los biólogos es fundamental conservar, por lo tanto desde el proyecto se ha desarrollado un catálogo de estas especies. Asociadas a los cuerpos de agua se observa la presencia de libélulas, que son un indicador clave para determinar la calidad del agua.

Las comunidades humanas asociadas a la cuenca están compuestas por campesinos con poco acceso a la educación, razón por la cual los biólogos de El Bosque han desarrollado diferentes iniciativas para que ellos se apropien y puedan ser los principales emisarios de las buenas prácticas ambientales en las zonas. Los estudiantes también trabajan en la posibilidad de consolidar aspectos de seguridad alimentaria y empoderamiento sobre el territorio, fortaleciendo procesos de conservación y biocomercio.